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“Los alumnos con altas capacidades no destacan en todo. Algunos parecen incluso no destacar en nada”

Reproducimos un artículo de Anthony Colucci sobre las altas capacidades que es de interés para profesores y la sociedad en general. Colucci coordina un programa para alumnos con altas capacidades en tres escuelas de Educación Primaria del distrito Central de Florida.

A continuación el artículo.

Los alumnos con altas capacidades no son sólo niños muy inteligentes.

Esta semana, una profesora se acercó a mí para pedirme consejo y saber cómo podía ella ayudar a uno de sus alumnos con altas capacidades que estaba teniendo serias dificultades en su asignatura. Otra profesora me pedía sugerencias sobre cómo llevar a cabo un plan de modificación de conducta con el que poder trabajar el comportamiento descontrolado de otro de sus alumnos, también con altas capacidades. “¿Qué puedo hacer con un alumno con altas capacidades que no quiere escribir?”, me preguntó otro compañero.

Estas son preocupaciones reales de algunos profesores acerca de cómo atender las necesidades de un especial -aunque a menudo incomprendido- grupo de estudiantes. Seamos sinceros, gran parte del debate sobre las altas capacidades gira en torno o bien a la identificación o a la baja representación de ciertas poblaciones en dicho grupo. Y mientras que estas preocupaciones se discuten y debaten una y otra vez, las necesidades de 3 millones de estudiantes con altas capacidades que están delante de nuestras narices, quedan en suspenso. Ya es hora de que empecemos a hacer un mayor énfasis en conocer las necesidades particulares de estos alumnos.

Mi experiencia enseñando en un programa de enriquecimiento para alumnos con altas capacidades me ha permitido formarme una opinión acerca de estos niños pero también de los programas desarrollados para ellos. Pienso que, mientras los legisladores y teóricos siguen sopesando cuál será el futuro de la educación de las altas capacidades, los profesores podríamos dedicarnos aquí y ahora a ayudar a estos alumnos siguiendo algunas de las siguientes recomendaciones:

RECONOCER QUE LOS ALUMNOS CON ALTAS CAPACIDADES SON ESTUDIANTES CON NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECÍFICAS

Durante años ha habido debates sobre cómo favorecer el desarrollo de los alumnos con altas capacidades. Entre estas controvertidas cuestiones se incluyen la flexibilización, la creación de programas full-time para ellos o la puesta en marcha de aulas de enriquecimiento en los centros. La realidad es que todas las propuestas presentan ventajas e inconvenientes. Lo que he podido aprender es que las creencias de los profesores sobre el alumnado de altas capacidades son más importantes que la propia estructura sobre la que se sustente la enseñanza. Desgraciadamente, muchos de los profesores que no han recibido algún tipo de formación sobre cómo enseñar a este grupo de alumnos, creen que los estudiantes con altas capacidades son simplemente niños muy inteligentes. En nombre de todos los profesores que trabajan en programas para alumnos con altas capacidades y de los padres de estos niños, diré que ésta es posiblemente la creencia más exasperante que cualquier persona pueda tener sobre este complejo grupo de estudiantes. El año pasado, la madre de uno de estos niños escribió un post abordando el verdadero fondo de este asunto.

Si lo que realmente deseas es que estos niños alcancen el éxito, es fundamental que creas que la educación del alumnado con altas capacidades exige una forma diferenciada de enseñanza. Sin embargo, cuando se trata de este grupo, algunos profesores se muestran inflexibles y resentidos por las características conductuales propias de la alta capacidad. No pasa una semana sin que alguno de los profesores del aula ordinaria me regañe por la falta de habilidades organizativas de mis estudiantes, de sus continuos cuestionamientos de la autoridad o de su bajo rendimiento. Entiendo su frustración, sin embargo estos comportamientos son de hecho características propias de los niños con altas capacidades. ¿Te imaginas a profesores reprendiendo a alumnos con dificultades de aprendizaje por sus características? A pesar de que pueda parecer contra intuitivo atender a los alumnos con alta capacidad de la misma forma que lo hacemos con aquellos que presentan algún tipo de discapacidad, realmente esto tiene todo el sentido del mundo.

Los niños con altas capacidades pueden presentar infinidad de complejas cuestiones incluyendo sobre-excitabilidad, desarrollo asincrónico, alto nivel de sensibilidad emocional o perfeccionismo. Estas necesidades requieren una atención y cuidado especiales. En otras palabras, los alumnos con altas capacidades presentan necesidades específicas que vienen precisamente dadas por sus dones excepcionales. Tratar a los alumnos con altas capacidades como estudiantes con necesidades específicas facilita enormemente de hecho la atención de estas necesidades. Sinceramente, yo diría que el mero hecho de recordar que estos niños forman parte del grupo de alumnos con necesidades específicas podría hacer más llevadero vuestro trabajo con esta difícil población.

Yo sé que no habría durado en este ámbito el tiempo que he durado si no hubiera creído en esto. Una vez tuve un alumno llamado Ethan, que no solo fue uno de los alumnos más brillantes que jamás haya tenido sino el más obstinado también (más incluso de lo que uno se pueda imaginar). Cada semana era una lucha. ¡Intelectualmente era una joya pero conductualmente era una espina! Abandonaba cualquier grupo de trabajo, destrozaba los papeles y nunca dejaba de hablar. Finalmente decidí abordar toda interacción con este alumno desde la perspectiva de la “educación especial”. Adapté sus tareas y llevé a cabo un plan individualizado de modificación de conducta con él. Me alegra enormemente poder decir que este cambio me permitió ayudar a este alumno a crecer así como a bajar mi presión arterial.

CULTIVAR SUS DONES

Los alumnos con altas capacidades no destacan en todo. Algunos parecen incluso no destacar en nada. Debido al particular planteamiento de nuestro sistema educativo actual, nos hemos centrado en exceso en llevar a nuestros alumnos hasta altos niveles de competencia en Matemáticas y en Lengua. Sí, estos son objetivos importantes pero necesitamos ampliar nuestras miras. No todos nuestros niños van a ser ingenieros aeroespaciales o profesores de inglés sin embargo, sí que serán todos ellos ciudadanos. Los alumnos con altas capacidades tienen el potencial para hacer cosas extraordinarias con sus talentos, cosas que solo unos pocos estudiantes son capaces de hacer.

Les debemos a nuestros alumnos y a nuestra sociedad identificar a los alumnos con altas capacidades y atenderlos. Si un alumno presenta una habilidad destacada como actor pero es terrible en Matemáticas, entonces deberíamos centrarnos mucho más en la interpretación que en las Matemáticas. ¿No es preferible tener un gran actor que un ingeniero mediocre? En otras palabras, nuestro sistema académico debería centrarse en proporcionar a estos niños los recursos y apoyos necesarios para que puedan llegar a dar lo mejor de sí mismos en aquello en lo que destacan.

Hallar las fortalezas de mis alumnos es siempre uno de mis objetivos. A veces son obvias, otras veces necesito investigar a fondo y mantener abierta mi mente. No lograba encontrar cuál era la de Ethan. Muchos alumnos con altas capacidades son habladores, pero él es que nunca paraba de hablar. Finalmente comprendí que hablar era precisamente su don. En vez de intentar reprimirlo, lo canalicé. Fui capaz de nutrir su don mediante actividades de vocabulario, círculos literarios, presentaciones y trabajos en grupo.

ENGANCHARLOS

Yo doy clase a alumnos con altas capacidades que han alcanzado las puntuaciones más altas en las pruebas de rendimiento. Enseño también a alumnos con altas capacidades que han obtenido puntuaciones bajas. Algunos son torpes; otros estupendos atletas. Unos pocos son grandes artistas y otros consideran los rotuladores auténtica Kryptonita. Muchos sienten que no encajan en ningún sitio. Sé honestamente que no puedo atender todas sus necesidades en mi aula. En vez de eso, intento “engancharlos” con un área que pueda suponerles un reto y pueda generarles satisfacción, sentimiento de pertenencia y emoción. Cuando los niños tienen este tipo de oportunidades en la vida, es más probable que luego logren ponerle al mal tiempo buena cara. Si se topan con alguna adversidad, ya se ocuparán ellos de hacértelo saber. ¿No te ayudan las cosas que más te gustan de la enseñanza a sobrellevar aquellas que te gustan menos?

He podido ver estupendos resultados a nivel académico, social o conductual cuando los alumnos con altas capacidades lograban encontrar su “lugar”. Aubrey era una alumna de mi clase excesivamente callada y tímida, lo cual en ocasiones le impedía alcanzar sus objetivos. Esto cambió cuando pasó a formar parte del programa Odyssey of the Mind. Encontró en este programa un lugar en el que poder dar rienda a su creatividad y poco convencional sentido del humor, lo que le ayudó a abrirse luego más en mi clase. Los profesores deben animar a los alumnos con altas capacidades a que tomen cursos en aquellas áreas que consideren que pueden encajar mejor y a que se apunten a actividades extraescolares o programas STEM durante los fines de semana, practiquen deportes o hagan teatro u otras destrezas artísticas. Además, este tipo de actividades ofrecen una gran oportunidad de poder relacionarse con los padres. Deberíamos fomentar más su participación en los programas. Yo suelo compartir a menudo mediante correo electrónico las iniciativas que ellos mismos me hacen llegar; os recomiendo hacer lo mismo.

UTILIZAR LAS 4 C’S A LA HORA DE PLANIFICAR LAS CLASES; la Comunicación, la Colaboración, el pensamiento Crítico y la Creatividad

Uno de los problemas a los que se enfrentan estos alumnos es la multipotencialidad. Pueden destacar en varias cosas y tienen dificultad a la hora de elegir por cuál de ellas decantarse. Mis alumnos con altas capacidades de Educación Primaria tienen una gran cantidad de intereses académicos y personales. Una semana pueden querer ser magos o caricaturistas y a la semana siguiente prefieren ser matemáticos o arqueólogos. Incluso los adultos con altas capacidades son conocidos por haber cambiado varias veces de carrera. Cuando los intereses de los estudiantes cambian tanto, a los profesores les resulta imposible modificar el currículo al mismo ritmo y por esta razón, lo mejor que podemos hacer es proporcionarles las habilidades que les serán útiles independientemente de aquello por lo que finalmente decidan decantarse.

En la economía del siglo XXI: la Comunicación, la Colaboración, el pensamiento Crítico y la Creatividad (o 4 C’s) son consideradas las habilidades más valiosas que pueden ser enseñadas a los estudiantes. Así como ocurre con los intereses de los alumnos con altas capacidades, las escuelas no pueden cambiar al ritmo al que lo hacen las necesidades del ámbito laboral. Se ha resaltado a menudo que la mayor parte de los puestos de trabajo a los que optarán nuestros alumnos aún no han sido ni tan siquiera imaginados. Los profesores debemos cerciorarnos de que los alumnos con altas capacidades sean competentes en las 4 C’s mediante la provisión de oportunidades para poner en práctica dichas habilidades en todas las áreas del currículo. Debemos cerciorarnos de que la mayor parte de nuestras clases incluyan las 4 C’s como elementos esenciales de las mismas. Asimismo, utilizar estas habilidades como base sobre la que llevar a cabo medidas diferenciadoras es una estrategia excelente. Una de las formas en que las utilizo para atender de manera diferenciada a mis alumnos más aventajados en Matemáticas por ejemplo, es haciéndoles colaborar para crear nuevos problemas más difíciles que los que ya han resuelto. De esta manera, están reforzando conceptos matemáticos importantes al tiempo que ponen en práctica habilidades de pensamiento de orden superior necesarias para las 4 C’s.

En última instancia, lo más importante que un profesor puede hacer por sus alumnos con altas capacidades es darle valor a sus vidas y a su educación. Los profesores deberíamos apreciarles por quienes son y hallar el modo de cultivar sus dones.

Artículo original en inglés: Gifted Ed. Students are more than just really smart kids, por Anthony Colucci. Artículo traducido y adaptado por el Centro Renzulli con el permiso expreso del autor.
Sobre el autor:
Anthony Colucci (@TrueTeacherLead) coordina un programa para alumnos con altas capacidades, del que también es profesor, en tres escuelas de Educación Primaria del distrito Central de Florida. Es miembro del Center for Teaching Quality y ha obtenido numerosos reconocimientos por su innovación a la hora de dar clase así como por su dedicación a la profesión de la enseñanza

Montserrat
Montserrat
Montserrat Guerra Saiz es licenciada en Psicología y tiene una amplia experiencia en el campo de la psicología clínica, con casi 20 años de trabajo dentro del ámbito de la salud mental. Su formación y experiencia tiene objeto a todas las edades; adultos, adolescentes y niños. En la actualidad, trabaja como psicóloga clínica en su propio Gabinete de Psicología, situado en el centro de Santander (Cantabria), en el que ofrece su ayuda a las personas que solicitan terapia psicológica y que va desde los casos más habituales como las depresiones, fobias, ansiedad.. a situaciones más complejas como las adicciones, trastornos de todo tipo, problemas familiares de cualquier índole, etc.

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