Test de inteligencia para niños

Test de inteligencia para niños. -En el Gabinete de Psicología de Santander realizamos test de inteligencia para niños y adultos mediante la utilización de las pruebas de diagnóstico más contrastadas que existen en la actualidad.

Un test es una prueba destinada a evaluar ciertos conocimientos, aptitudes o funciones. Los test de inteligencia para niños (también conocidos como test de coeficiente intelectual, test de C.I. o I.Q. test) intentan medir la inteligencia a través de una medición estimativa del coeficiente intelectual.

La noción de inteligencia hace referencia a saber escoger las mejores opciones disponibles para solucionar un problema. Por eso está relacionada con la capacidad de asimilar, entender y elaborar información para utilizarla en forma adecuada.

Wechsler define la inteligencia como: “la capacidad global o compleja del sujeto para conseguir un fin determinado, pensar de una manera racional y tener relaciones útiles con su medio”.

Mediante las escalas de Wechsler, el cociente intelectual se obtiene a partir del análisis de los resultados que ha obtenido un sujeto al realizar una serie de pruebas y comparándolas con las puntuaciones alcanzadas por sujetos de la misma edad en los mismos ejercicios.

Disponemos de las últimas versiones de los test de inteligencia para niños de las escalas wechsler que evalúa la inteligencia en niños a partir de 6 y hasta 16 años, y también los test de inteligencia para adultos a partir de 16 años y hasta 90 años. Estos test de inteligencia están elaborados para aplicarse a todas las personas sin condicionamiento de raza, etnia, educación ni niveles socio culturales o económicos. Es decir, que la educación o los recursos educativos a los que haya podido acceder a los largo de su vida no constituyan un problema para la persona respecto a personas de su misma edad cronológica.

También disponemos del resto de pruebas complementarias que arrojan los datos que queremos obtener para confirmar o descartar las altas capacidades.


Test de inteligencia para niños

En el Gabinete de psicología de Santander proporcionamos las mejores condiciones para las pruebas de los test de inteligencia para niños y coeficiente intelectual. Intentamos proporcionar un espacio de confianza y seguridad para fomentar la concentración, así como para maximizar el rendimiento y potencial de la persona.

El procedimiento consta de la administración de 15 pruebas distintas que la persona procederá a resolver y mediante las cuáles obtendremos una puntuación que reflejará su aptitud en dicha escala.

Las puntuaciones que arroja este test de inteligencia y coeficiente intelectual, son las siguientes:

  • 130 o más: Muy superior
  • 120-129: Superior
  • 110-119: Sobre el promedio
  • 90-109: Promedio
  • 80-89: Bajo el promedio
  • 70-79: Limítrofe
  • 69 y menos: Muy bajo

Así pues, aparte de la obtención de un índice de funcionamiento general (CI), obtendremos información sobre sus competencias, a partir de la cuál podremos saber en qué áreas o ejercicios el niño o adulto muestra un rendimiento por encima de la media y en las cuales le resultará más asequible destacar respecto a las demás personas de su misma edad cronológica.

Una vez realizada la evaluación entregamos un informe detallado con toda la información obtenida y explicaremos el contenido de este y para poder resolver cualquier cuestión que pueda surgir.

Los test de inteligencia para niños y adultos, en definitiva, presentan una serie de ejercicios que se deben resolverse en la menor cantidad de tiempo posible. De acuerdo a las respuestas positivas dadas por el sujeto, se obtiene un resultado estimativo que mide su C.I.

También hay que tener en cuenta que el C.I es uno, pero no el único, parámetro para confirmar o descartar las altas capacidades.

Los test de inteligencia para niños en el ámbito escolar:

La inteligencia y el rendimiento académico no son siempre dos factores correlacionados. Los expertos afirman que un alto porcentaje de niños calificados como superdotados experimentan un fracaso escolar porque no se atienden de forma específica sus necesidades. Los test de inteligencia para niños son de gran utilidad para poder diagnosticar a estos alumnos y, de forma posterior, aplicar las adaptaciones necesarias para un progreso académico favorable. En el caso de las altas capacidades y superdotación los test de inteligencia se realizan para identificar niveles altos de desarrollo intelectual.

Estos test de inteligencia para niños también son muy útiles en el contexto escolar porque permiten identificar problemas específicos de los alumnos en determinadas áreas de aprendizaje y valorar su avance durante el periodo que se determine. Las pruebas se realizan cuando un menor presenta dificultades reiteradas en su proceso académico, el cual no mejora con ninguna otra estrategia; para identificar déficit cognitivo en diferentes niveles como pueden ser, déficit cognitivo o retraso mental leve, moderado, severo o profundo.

Necesidad de detectar a un niño con altas capacidades:

Los test de inteligencia para niños dentro de las altas capacidades son una herramienta imprescindible para detectar y apoyar sus necesidades.

Una de las preocupaciones del sector educativo hace referencia a la detección e integración de los menores que presentan alguna dificultad de aprendizaje. Al pensar en niños que pueden tener dificultades durante su aprendizaje rara vez nos acordamos de los niños con altas capacidades.

Normalmente, es difícil detectar a los niños con altas capacidades, por lo que no suelen recibir los estímulos o el tipo de educación adecuadas a sus características.

Para detectar un niño con altas capacidades, familias, profesorado y centros educativos deben estar alerta a sus características y habilidades. Aunque los padres no suelen ser objetivos respecto a la inteligencia de sus hijos, si se tiene la sospecha de que el niño o niña es superdotado. Existen una serie de indicadores que generalmente los caracterizan: dominio del lenguaje a edades tempranas, facilidad para memorizar y aprender rápidamente, interés por conocer cosas nuevas, creatividad e imaginación, alta sensibilidad e incluso desajustes emocionales.

El principal obstáculo en los procesos de detección e identificación de alumnos con altas capacidades reside, en que las estrategias escolares están orientadas a identificar dificultades, pero no capacidades. Se trata, además, de un obstáculo de mayor calado de lo que aparenta: los alumnos con altas capacidades pasan desapercibidos y son desatendidos, pero los alumnos con dificultades se ven sometidos a un refuerzo que insiste en corregirlas, sin reparar en sus posibles capacidades alternativas.

Puede ocurrir que un alumno que es aplicado sea confundido con un superdotado, cuando es simplemente un alumno que se esfuerza o quizás sea talentoso; en cambio, un alumno superdotado puede sacar notas malísimas y tener una conducta indisciplinada, o simplemente tener notas mediocres. Si los docentes no interpretan adecuadamente los indicios de un alumno con altas capacidades, su conducta será confundida, sus inquietudes intelectuales serán tomadas como faltas de disciplina.

El aburrimiento, la desmotivación, el aislamiento e, incluso, la sintomatología depresiva pueden acompañar a estos niños a partir de un determinado momento evolutivo cuando se hace más evidente sus diferencias con otros iguales.

Los sistemas curriculares actuales, que están adaptados para la media del grupo, suelen ser poco motivantes y los recursos para detectarlos y adoptar los ajustes necesarios son escasos o desconocidos totalmente por parte de la comunidad educativa de nuestro país.

Desde 1.996 la LOGSE (artículos 35 y 36) reconoce las necesidades educativas especiales de los alumnos superdotados. No obstante, esta medida sólo se traduce en la práctica en una estrategia denominada “aceleración”. Se trata de que los alumnos puedan ser adelantados dos cursos. Uno en educación primaria y otro en secundaria.

Para ayudar a estos niños se han diseñado unas estrategias educativas que se han planteado como recursos:

  • La aceleración. Consiste en avanzar el ritmo de aprendizaje situando al niño un curso más adelantado. La actual normativa permite (si el caso está detectado y diagnosticado) avanzar un curso a lo largo de Primaria y otro en Secundaria.
  • El agrupamiento. Consiste en agrupar a los niños con altas capacidades en grupos dentro de un mismo centro o hacerlo en centros especializados donde se llevan a cabo programas adecuados a sus capacidades y destrezas.
  • El enriquecimiento. La opción más desarrollada recientemente, como soporte a las necesidades de los superdotados en la escuela, es mantenerlos ubicados en sus clases habituales, junto con el resto de compañeros pero elaborando un currículo cualitativamente diferente que se adecue a sus necesidades.

La identificación e intervención temprana es esencial para el crecimiento y desarrollo de los niños de altas capacidades. Equipados con prácticas estrategias de enseñanza y recursos creativos, los profesores se encuentran en una posición única para avanzar los talentos de los niños con altas capacidades en un ambiente estimulante de descubrimiento y pensamiento original. Una sensibilidad especial hacia las necesidades de los niños y jóvenes de altas capacidades puede suponer una diferencia significativa para su desarrollo futuro y su felicidad.