Niños altamente sensibles, NAS y alta demanda
La alta sensibilidad también puede observarse en niños y adolescentes. A veces se habla de NAS, niños altamente sensibles, aunque de nuevo es importante no usarlo como una etiqueta cerrada. Algunos niños muestran una respuesta intensa ante ruidos, texturas, luces, cambios de rutina o frustraciones. Otros se emocionan con facilidad, preguntan mucho, tienen miedo a equivocarse o necesitan más acompañamiento para regularse.
En algunos casos, la alta sensibilidad puede confundirse con mal comportamiento, inmadurez, ansiedad, alta demanda o dificultades de autorregulación. Por eso es importante mirar el conjunto: historia evolutiva, conducta en casa, conducta en el colegio, sueño, alimentación, respuesta sensorial, aprendizaje, relaciones y estilo emocional.
Los niños altamente sensibles no necesitan que se les sobreproteja, pero sí que se les comprenda. Necesitan límites, estructura y acompañamiento emocional. También necesitan adultos que puedan diferenciar cuándo hay una necesidad real de regulación y cuándo conviene ayudarles a tolerar progresivamente la frustración, el cambio o la incertidumbre.